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Colchones de terapiaImprimir

Para que las personas con necesidades terapéuticas duerman mejor

Sencillamente hay que apagar la luz, cerrar los ojos y caer en los brazos de Morfeo; para luego despertar descansado a la mañana siguiente e iniciar el día con todo el ímpetu. Ese es el ideal para quien busca dormir de manera saludable. ¿Pero qué ocurre con aquellos que no lo logran? ¿Qué pasa con las personas que están enfermas, que sufren una discapacidad o que debido a su edad ya no pueden conciliar el sueño y dormir sin interrupciones a lo largo de la noche?

El bienestar de las personas es una de las principales condiciones requeridas para recuperarse y mantener un buen estado de salud. Los conocimientos acerca de la relación entre el sueño, la regeneración y sus efectos sobre el proceso curativo generan hoy en los especialistas un nuevo e importante impulso, que se vuelca al desarrollo de colchones terapéuticos. Algunos sistemas se apoyan en la estimulación basal (promoción y mejora de la percepción sensorial, orientación corporal y capacidad de comunicación). Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de los colchones terapéuticos con microestimulación.

Microestimulación: pequeña causa, gran efecto

Debajo del colchón hay una especie de soporte o somier con muelles de torsión que oscilan suavemente. A partir de la respiración y los más mínimos movimientos propios de la persona que duerme, los muelles generan impulsos contrapuestos. Se trata de una estimulación motora fina, que proporciona importantes señales al cerebro a través de las vías nerviosas. Con esas señales se construye un modelo tridimensional: nuestra imagen corporal; sin ellas, el desarrollo queda "silenciado": el cerebro olvida la comunicación con el cuerpo y ya no puede controlar correctamente sus movimientos. La microestimulación entrena el cerebro durante el sueño, mientras mantiene la movilidad a nivel físico y mental. Además, ayuda a evitar que se produzcan dolores y favorece los procesos de curación. Al dormir, se obtiene así una mejor percepción del propio cuerpo.

Diferentes cuadros clínicos: ¿qué cosas son importantes?

Gracias a las variantes que proporcionan los diversos sistemas de muelles, los colchones terapéuticos pueden adaptarse a las necesidades de cada cuadro clínico.

Gracias a los mínimos movimientos generados por el sistema de microestimulación, los puntos de apoyo varían constantemente. En los pacientes encamados, una cama con movimiento como ThevoautoActiv previene las úlceras de decúbito. Además, el sistema especial de muelles de estas camas favorece significativamente el movimiento propio del paciente. En el caso de personas que precisan cuidados y ya no son capaces de evitar el dolor por presión mediante movimientos propios, ThevoActiv constituye, gracias a impulsos de movimiento adicionales, una ayuda en la profilaxis y el tratamiento de úlceras de decúbito hasta el grado IV. Los colchones ThevoSoft y ThevoCare también se utilizan para prevenir las úlceras de decúbito en el ámbito del cuidado de enfermos.

Aproximadamente el 70% de los pacientes con demencia tiene graves trastornos del sueño, lo que significa noches sin reposo y sin sueño que requieren de muchos cuidados. Estos trastornos se deben a que los pacientes dejan de sentir su propio cuerpo. En el caso especial de los pacientes con demencia es, pues, preciso fomentar la percepción corporal con un somier duro de tal manera que el paciente perciba mejor su cuerpo obteniendo durante la noche un feedback continuo. Productos como ThevoVital aseguran movimientos suaves que estimulan la percepción de los pacientes de demencia y calman sus miedos, lo que favorece el sueño reparador. Resultado: el alivio directo de la familia y del personal a cargo del cuidado del paciente. Sin ningún efecto secundario. Muchas veces estos sistemas permiten prescindir de medicamentos peligrosos.

La limitación de movimiento que sufren las personas con Parkinson provocan insomnio y agarrotamientos musculares. En el caso de los pacientes con Parkinson es, pues, necesario que un somier muy duro fomente la percepción corporal de tal manera que el paciente perciba mejor su cuerpo y obtenga durante la noche un feedback continuo. Además, el somier especialmente duro debe ofrecer la sensación de estar tumbado de forma estable, ya que ello facilita el cambio de posición del durmiente. Gracias a la microestimulación de ThevoCalm, los músculos vuelven a relajarse.

Las personas con dolores crónicos (tales como artrosis, osteoporosis o cáncer) sufren con frecuencia dolores en posición tumbada. Es preciso ofrecer especialmente a los pacientes con dolores un alivio en las regiones corporales sensibles a la presión y asegurar a su vez un apoyo óptimo de la espalda. ThevoRelief ofrece una sensación muy suave al estar tumbado que contribuye a mitigar el dolor mientras apoya el cuerpo de forma ergonómica. Los muelles de aletas se adaptan a los contornos corporales y descargan así las zonas del cuerpo que duelen.

En el caso especial de la paraplegia, el somier debe ser duro en la parte superior del cuerpo a fin de aumentar la movilidad. En la parte inferior del cuerpo, en cambio, el somier debe ser blando para así proporcionar un alivio a la presión. Gracias a un somier con zonas de dureza variable (blando en el segmento inferior del cuerpo y más duro en el segmento superior del cuerpo), modelos como ThevoFlex cumplen óptimamente todos estos requisitos. Además, la zona de los bordes debe ser extremadamente dura para proporcionar al paciente en silla de ruedas el apoyo suficiente y la estabilidad que le facilita el desplazamiento.

También existen colchones terapéuticos con posibilidad de adaptación individual para niños y jóvenes. Para obtener más información al respecto, consulte aquí.

Resumen

  • Desde luego, la cama debe resultar adecuada para la estatura del respectivo usuario.
  • En el caso de quienes tienen necesidades terapéuticas, es importante que la cama en la que pasan la mayor parte del tiempo de su vida les proporcione seguridad y protección. Pero también resulta determinante la adaptación del perfil. En otras palabras, ya sea que se encuentre tendido de espaldas o en posición lateral, el cuerpo de la persona en cuestión debe estar colocado de manera tal que se ajuste a su forma propia y a su peso. Para ello, no solo se requiere aliviar la presión en la región del hombro y en la parte superior del brazo, sino que también conviene contar con un apoyo o alivio adicional en diferentes zonas, como la pelvis y los talones.
  • La gente gira o se desplaza en la cama hasta 60 veces por noche. Según el estado de salud, este valor puede variar. El movimiento es importante para que se regeneren los discos intervertebrales. Por lo tanto, los colchones terapéuticos deben permitir y, desde un punto de vista ideal, facilitar la realización de estos movimientos nocturnos esenciales.
  • La persona debe sentirse bien con el diseño del colchón, con el material y con la funda. Es importante que haya una distribución homogénea de la temperatura en la superficie del colchón. Las características favorables de aclimatación permiten llevar a cabo un transporte óptimo de la humedad. Esto no solo es más higiénico, sino que además evita los enfriamientos y las contracturas musculares resultantes.
  • En lo que respecta a la ropa de cama, debe existir la posibilidad de incorporar soluciones especiales para pacientes alérgicos, reumáticos o con incontinencia. También es importante que las características del colchón faciliten su manipulación y su limpieza.

Requisitos mínimos

  • Se ajustan a cualquier cuerpo humano.
  • Consideran el peso y la estatura. Disponible en diferentes medidas.
  • Alivio de la presión en la zona de los hombros y del brazo, así como en áreas del cuerpo que sobresalen (como p. ej. en los talones, la cabeza, los homóplatos, los codos, los trocánter mayores y la zona del sacro).
  • Favorecen y apoyan el movimiento.
  • Apoyan el metabolismo corporal.
  • El colchón transfiere el efecto de los muelles sin pérdida alguna.
  • Satisfacen las necesidades subjetivas de quien está acostado (bienestar, variedad de colchones).
  • Distribución homogénea de la temperatura en toda la superficie.
  • Óptima transmisión de la humedad.
  • Propiedades ambientales favorables.
  • Soluciones especiales para personas con alergias o reuma y para pacientes con incontinencia.
  • Fáciles de usar y limpiar.

Requisitos especiales en caso de...

  • Úlcera de decúbito: a más tardar a partir del grado 4 deben aportarse impulsos de movimiento adicionales.
  • Demencia: somier duro.
  • Parkinson: somier muy duro.
  • Pacientes con dolores: somier muy blando.
  • Pacientes paraplégicos: Somier duro en la parte superior y blando en la parte inferior, además de una zona de los bordes extremadamente dura.

También es importante: (dependiendo de la cama hospitalaria)

  • Ajuste de la posición de la cabeza.
  • Posición inclinada del cuerpo acostado.
  • Funciones ergonómicas de cambio de posición (cama articulada, etc.).
  • Baranda de ayuda para levantase de la cama.

Imágenes

Colchones de terapia para el beneficio del paciente

Descargas y enlaces